Articuló de opinión: Manos limpias

La ingratitud de la vida pública hace que, a veces, aplaudamos o desdeñemos actitudes o gestos.

Esta semana, el ejemplo de Camps en la Comunitat, hace que todos los que conocemos la responsabilidad de la vida política y reconocemos sus momentos dulces, pero también sus sinsabores, no podamos hacer más que pensar al respecto de su actuación.

Como político no puedo más que reconocer la generosidad, valentía y responsabilidad del que, con acierto y grandes éxitos, ha gobernado nuestra Comunitat durante los últimos años.

 

Un hombre con coherencia y con un sentido del deber que ha caído como una losa sobre la mesa de aquellos que se han estado frotando las manos durante esta persecución.

Su sentido de país, de partido y su responsabilidad para con sus ciudadanos ha hecho que, hoy hablemos de futuro.
Tras meses de sobredosis de ataques hacia la figura de Camps y la propia imagen de la Comunitat, su generosidad y la responsabilidad de Alberto Fabra, han hecho que hoy, hoy, hablemos de futuro.

A quienes se empeñaban en hundirnos, no lo van a conseguir.

Hablemos de la Comunitat Valenciana, sus gobernantes y todos los ciudadanos que han depositado la confianza en nosotros con respeto y orgullo.

En esta nueva época, seguiremos apoyando el modelo de Comunitat que se inició hace unos años, apostando por el crecimiento y la confianza en nosotros mismos.

Como político, me siento orgulloso de pertenecer a un partido en el que prima el interés común, la responsabilidad y el compromiso con los ciudadanos.

Hoy, miramos al frente, con la misma ilusión y con la contundencia de los hechos y las cosas bien hechas.
Alberto Fabra, nos hace mirar hacia el futuro con optimismo, con compromiso y con humildad.

Desde esta tribuna quiero agradecerle públicamente su visita a Peñíscola hace apenas dos días. Su visita, su compañía, su compromiso venía acompañado de ilusión, de reconocimiento a la generosidad de su antecesor y de ánimos para todos.

Javier Moliner también estuvo en ese momento mágico del concierto del rey del blues en la Ciudad en el Mar, BB King ponía la banda sonora de un encuentro ilusionado y optimista, de un grupo de personas que confían en la política, que confían en los ciudadanos de la Comunitat Valenciana y que confían que, el tiempo, pondrá a cada cual donde se merece.

Yo estoy seguro que Francisco Camps será ejemplo de cómo un político toma decisiones pensando en los ciudadanos, hasta las últimas consecuencias.